Catarata San Juan de Ishanga
Un majestuoso salto de agua de 45 metros de altura estructurado en tres niveles sucesivos, caracterizado por su entorno selvático virgen y sus cristalinas pozas naturales que invitan a una experiencia de relajación total en el corazón de la selva alta.
La catarata no es solo un destino visual; es un refugio natural donde la biodiversidad se manifiesta en cada rincón. El camino de acceso es una lección viva de botánica, rodeada de gigantescos cedros, tornillos y una vasta diversidad de epífitas y orquídeas salvajes. Al llegar al nivel principal, la caída de 45 metros despliega una bruma refrescante que acaricia el rostro, creando una atmósfera mágica. Sus pozas de color esmeralda, alimentadas por aguas puras de manantial, ofrecen el "hidromasaje" perfecto tras la caminata. Ya sea que busques capturar la fotografía perfecta, realizar una meditación guiada por el sonido del agua o simplemente disfrutar de un baño refrescante alejado de toda civilización, San Juan de Ishanga se presenta como una joya escondida que logra el equilibrio perfecto entre la aventura de trekking y la serenidad absoluta. Es, sin duda, una parada obligatoria para quienes buscan conectar genuinamente con la fuerza vital de nuestra provincia.
¿Cómo llegar?
Partiendo desde la Plaza de Armas de Tocache, el trayecto vehicular hacia el CP La Merced Ishanga toma aproximadamente 25 minutos por una ruta escénica. Al llegar al estacionamiento designado, inicia una caminata de intensidad leve-moderada con una duración de 15 minutos. El sendero está acondicionado con barandas rústicas y señalética natural, facilitando el recorrido incluso para quienes llevan equipo fotográfico. Se sugiere contratar un guía local en la base para conocer más sobre la flora y fauna del trayecto.


